Café y salud: Efectos en diabetes, hipertensión arterial y embarazo

ACTA REUNIÓN DE EQUIPO DE MEDICINA FAMILIAR

CAFÉ Y SALUD: EFECTOS EN DIABETES,  HIPERTENSIÓN ARTERIAL Y EMBARAZO.

Fecha: 24 de abril de 2008.

Expositor: Dr. Fernando Hernández (Residente II Medicina Familiar, Universidad Javeriana – Bogotá).

Encargado del acta: Dr. Javier Gómez (Residente I Medicina Familiar, Universidad Javeriana – Bogotá).

Docente: Dr. Luis Gabriel Bernal (Esp. en Medicina Familiar, Profesor Instructor, Universidad Javeriana).

1. JUSTIFICACIÓN.

“Claro que el café es un veneno lento; hace 40 años que lo bebo.”

Voltaire (1694-1778)

Se estima que el café es la segunda bebida más popular en el mundo después del agua. Con un consumo global proyectado en 117 millones de sacos (7 millones de toneladas) para el 2010, representa uno de los productos básicos de mayor importancia en el mercado internacional.[1]

El café ha sido descrito como el “combustible intelectual del mundo contemporáneo”[2] y el cerebro humano ha sido definido como “una máquina para convertir café en teoremas matemáticos”.[3]

En el mundo se sirven 2500 millones de tazas de café diariamente[4] y se estima que más del 80% de la población mundial lo consume de forma habitual.[5]

Se le han atribuido diversos efectos sobre la salud humana. Durante el siglo XVI se utilizó como tratamiento para múltiples enfermedades. Así, los franceses lo emplearon para tratar la viruela, el escorbuto y la gota. Los ingleses para tratar la indigestión, enfermedades venéreas y el resfriado común. Después del aislamiento de la cafeína en 1819 por el químico alemán Friedrich Ferdinand Runge, se popularizó su uso como diurético y psicoestimulante.

Hoy sabemos que el café es una compleja mezcla de más de 100 químicos entre los que tenemos monosacáridos y polisacáridos, trigonelina, ácidos alifáticos, ácidos grasos (mirístico, palmítico, palmitoleico, margárico, esteárico, oléico, linoléico, linolénico, araquídico, gadoleico, bohémico),  minerales (sodio, potasio, calcio, fósforo, hierro, cobre, zinc), 19 aminoácidos y 7 alcaloides (cafeína, teobromina, teofilina, paraxantina, teacrina, liberina, metiliberina).[6]

Recientemente, el consumo de café se ha asociado con reducciones en el riesgo de algunas enfermedades crónicas. Surge entonces el interés del grupo de Medicina Familiar de la Pontificia Universidad Javeriana, por revisar la evidencia reciente respecto a los beneficios y riesgos del consumo de café. En particular nos referiremos a su relación con tres de las condiciones más frecuentes en atención primaria: diabetes, hipertensión y embarazo.

Para efectos de esta acta, gran parte de la información aquí contenida, se encuentra en el muy completo artículo de Jane Higdon[7], bióloga investigadora de la Universidad Estatal de Oregon, que recomendamos consultar.

2. DESARROLLO DEL TEMA.

COMPUESTOS DEL CAFÉ QUE PODRÍAN TENER EFECTOS SOBRE LA SALUD.

2.1 Cafeína.

La cafeína (C8H10N4O2) es un alcaloide que actúa como estimulante en los humanos. Es el mismo compuesto químico que la guaranina (llamada así por la guaraná), la mateína (por el mate) y la teína (por el ).

Se encuentra principalmente en los frutos de la planta de café, en la planta de té, en la yerba mate y en las bayas de guaraná. En pequeñas cantidades se puede encontrar en el cacao y en la nuez de kola. En general, la cafeína se encuentra en las semillas, hojas y frutos de más de 60 plantas, en las que actúa como un pesticida natural que paraliza y mata ciertas clases de insectos cuando se alimentan de éstas.

A las dosis usuales cuando se consume café, la cafeína parece actuar principalmente como antagonista de los receptores A1 y A2A del receptor de adenosina. Este es un neuromodulador endógeno con efectos inhibitorios. Algunos efectos asociados con el consumo de cafeína incluyen estimulación del SNC, elevación aguda de la presión arterial, aumento de la tasa metabólica y diuresis. Se absorbe rápidamente en el estómago y el intestino delgado y se distribuye en todos los tejidos, incluyendo el cerebro. El metabolismo ocurre principalmente en el hígado, donde la actividad del citocromo P450 representa el 95% del catabolismo primario de la cafeína.

La concentración de este alcaloide en distintas bebidas es variable. Se estima que una taza de café contiene 100 mg de cafeína, pero hay gran variabilidad entre marcas de café e incluso entre el mismo tipo de café, comprado en la misma tienda pero en diferentes días.

2.2 Cafestol y Kahweol.

Son dos diterpenos que aumentan la actividad de la proteína transportadora de ésteres de colesterol en humanos y que por lo tanto podrían contribuir a incrementar los niveles de LDL. Son removidos casi en su totalidad por el papel de filtro, por lo que cobra importancia el tipo de café que se consume, ya que el café hervido contiene entre 6 a 12 mg/taza, mientras que el café filtrado o el instantáneo contienen solamente de 0,2 a 0,6 mg/taza.

2.3 Ácidos clorogénicos.

Los ácidos clorogénicos son una familia de ésteres formados por los ácidos químico y trans-cinámico. Aunque tiene actividad antioxidante in vitro, no es claro qué tanta de esta actividad se expresa in vivo, pues son extensamente metabolizados.

3. CAFÉ Y DIABETES.

El estudio de van Dam y Feskens[8], prospectivo con más de 17.000 sujetos holandeses, encontró que el riesgo de desarrollar DM 2 fue 50% menor en aquellos que consumían al menos 7 tazas diarias de café, comparados con aquellos que consumían 2 tazas o menos.

Los dos estudios de cohorte más largos para examinar la relación entre el consumo de café y DM 2, fueron el Health Professionals Follow Up Study (41.934 hombres) y el Nurses Health Study (84,276 mujeres). Los hombres que tomaban al menos 6 tazas de café en el día, tenían un riesgo 54% menor de desarrollar DM2, frente a aquellos hombres que no consumían café. Las mujeres que tomaban por lo menos 6 tazas de café diariamente, tenían un riesgo 29% menor que el de las mujeres que no consumían café.

Recientemente un meta-análisis de 9 estudios de cohorte, que comprendían más de 193.000 sujetos, encontró que el riesgo de DM 2 fue un 35% más bajo entre aquellos quienes consumían al menos 6 tazas de café en el día, (RR 0,65 IC 95% 0,54-0,78) y 28% entre aquellos que consumían de 4 a 6 tazas, (RR 0,72 IC 95% 0,62-0,83) comparado con aquellos que bebían menos de 2 tazas. [9]

Pequeños estudios aleatorizados controlados, han mostrado que la ingesta de cafeína durante 4 días, 5 días, 2 semanas y 24 semanas, no tuvieron efecto sobre las concentraciones de glucosa plasmática. Sin embargo los hallazgos de estas exposiciones a corto plazo no pueden extrapolarse a los efectos del consumo crónico.

No todos los estudios prospectivos de cohorte confirman la asociación inversa entre consumo de café y el riesgo de diabetes. Un estudio anterior (Reunanen 2003), con 19.000 sujetos finlandeses entre 1973 y 1977, encontró que incluso un consumo tan alto como 7 tazas diarias, no estaba asociado con el riesgo de desarrollar DM2 después de un seguimiento de 14 años.

Otro estudio prospectivo (Saremi 2003) en indios Pima, no encontró asociación entre consumir café y el riesgo de DM2, a pesar de la alta incidencia en este grupo de alto riesgo, durante un seguimiento a 11 años.

Mucha de la evidencia disponible actualmente, proviene de estudios de cohorte, que han sido criticados por la posibilidad de sesgo de mala clasificación. La exposición al café a menudo se obtiene de cuestionarios de comida, que recolectan información sobre el número de tazas ingeridas diariamente. Sin embargo un estudio en Estados Unidos encontró que los tamaños de las tazas utilizadas por mujeres embarazadas, variaba entre 2 a 32 onzas. Las tazas de 7 a 8 onzas, las más comunes en las cafeterías, representaban solamente el 30%. Por otra parte, pocos estudios recolectan información sobre el proceso que se utiliza para preparar el café. Esta información se volvió relevante cuando se descubrió que los compuestos elevadores del LDL eran removidos casi en su totalidad por el papel de filtro.

Finalmente, la variación individual en el metabolismo del café, puede aumentar o disminuir la exposición de un individuo en particular, frente a los compuestos de café biológicamente activos. Por ejemplo, un polimorfismo genético del gen NAT2, que determina que unas personas sean acetiladores rápidos y otros acetiladores lentos, puede afectar la exposición individual a los metabolitos del café.

4. CAFÉ E HIPERTENSIÓN ARTERIAL.

La evidencia en cuanto a café e hipertensión arterial es conflictiva. Una revisión crítica de la literatura de 2004[10], encontró que de 18 estudios poblacionales identificados, cinco no reportaron asociación entre cafeína y presión arterial, seis reportaron una asociación positiva y siete reportaron una asociación inversa.

Sin embargo, de la literatura revisada en la reunión de equipo parecen emerger dos tendencias:

4.1 El consumo de café durante períodos cortos de tiempo eleva la presión arterial.

El meta-análisis de Jee et al[11], que incluyó 11 RCTs con 522 pacientes que consumieron 5 tazas diarias de café durante un promedio de 56 días, encontró que el consumo de café incrementó la presión sistólica en 2,4 mmHg (IC 95% 1,0-3,8 p<0,05) y en 1,2 mmHg la diastólica (IC 95% 0,4-2,1 p<0,05).

4.2. Los efectos del consumo de café a largo plazo sobre la presión arterial,  son menos claros.

El estudio de cohorte[12] más grande disponible hasta la fecha, que incluyó 155.594 mujeres de los estudios Nurses Health Studies I y II, seguidas durante 12 años, no mostró una asociación lineal entre el consumo de café y el riesgo de desarrollar hipertensión. En el análisis multivariado se hizo ajuste por índice de masa corporal, edad, ingesta de alcohol, historia familiar de hipertensión arterial, uso de anticonceptivos orales, actividad física, tipo de bebida y consumo de tabaco.

TASAS DE CAFÉ POR DÍA(NURSES HEALTH STUDY I)

RR PARA HTA (IC 95%)

<1

1.0

1

1,05 (1,01-1,09)

2-3

1,00 (0,97-1,04)

4-5

0,93 (0,88-0,99)

>= 6

0,88 (0,80-0,98)

p for trend 0,02

TASAS DE CAFÉ POR DÍA(NURSES HEALTH STUDY II)

RR PARA HTA (IC 95%)

<1

1.0

1

1,06 (1,01-1,13)

2-3

1,00 (0,95-1,04)

4-5

0,91 (0,84-0,98)

>= 6

0,91 (0,80-1,04)

p for trend 0,03

Otro estudio de cohorte[13] que siguió a 1017 hombres blancos, antiguos estudiantes de medicina durante 33 años, tampoco encontró una asociación estadísticamente significativa entre el consumo de café y el riesgo de HTA (RR 1,34; IC 95% 0,90-1,99 para 1 a 2 tazas diarias, RR 1,40; IC 0,94-2,09 para 3-4 tazas diarias, RR 1,43; IC 95% 0,94-2,18).

p value for test of trend 0.14

5. CAFÉ Y EMBARAZO.

ABORTO ESPONTÁNEO.

Aunque algunos estudios han observado una asociación significativa entre alta ingesta de café y el riesgo de aborto espontáneo, otros estudios no han encontrado tal asociación.

Una revisión crítica de la evidencia disponible hasta el momento, publicada en Epidemiology en 2004[14], revisó 2 estudios cross-sectional, 11 estudios de casos y controles y 5 de cohorte.  De los estudios de cohorte, el más grande (Fenster 1997), observó 499 abortos en una cohorte de 5000 mujeres en California, sin encontrar evidencia de que el consumo de cafeína (>300 mg vs no consumir) durante el embarazo incrementara el riesgo de aborto espontáneo. (RR=1,29; IC 95% 0,80-2,06).

Otro estudio (Dlugosz, 1996) siguió una cohorte de cerca de 3000 mujeres y reportó una asociación positiva entre el consumo de más de 300 mg diarios de cafeína durante el primer mes de embarazo y el riesgo de aborto espontáneo. (RR 1,75; IC 95% 0,88-3,47)

Un tercer estudio (Mills, 1993), siguió una cohorte de 431 mujeres reclutadas hasta dentro de los primeros 21 días a partir de la concepción (76% antes de la concepción). Encontraron que las mujeres que consumieron cualquier cantidad de cafeína durante el primer trimestre presentaron un ligero incremento en el riesgo de aborto espontáneo, pero el intervalo de confianza “cruza el 1″. (RR 1,15; IC 95% 0,89-1,49).

Un estudio intrahospitalario (Srisuphan 1986) reportó un incremento del 73% en el riesgo para mujeres que consumieron más de 150 mg/día, comparadas con las que consumían menos de 150 mg/día. No mencionan el intervalo de confianza, con una p de 0,03.

Finalmente el estudio de Wen (2001), informó un efecto dosis respuesta (RR 1,5; IC 95% 0,8-2,7 para 20-99 mg/día; RR 2,0; IC 95% 1,0-4,1 para 100-299 mg/día; RR 2,5; IC 95% 1,0-6,4 para más de 300 mg/día, todos comparados con consumir menos de 20 mg/día).

Otro estudio[15] que evaluó la ingesta de cafeína midiendo las concentraciones séricas de paraxantina, encontró que el riesgo de aborto espontáneo se incrementa para aquellas mujeres con niveles de paraxantina en el percentil 95, sugiriendo una ingesta de cafeína de por lo menos 600 mg/día.

Desde el punto de vista metodológico estos estudios presentan diversos inconvenientes relacionados con la medición de la exposición, la definición del período de referencia (pej. el estudio de Srisuphan incluyó mujeres con embarazos de hasta 28 semanas), la no distinción entre abortos con cariotipo anormal y normal y el ajuste por variables de confusión como el uso de tabaco, por lo que la revisión de Epidemiology concluye que:

En resumen, las limitaciones epidemiológicas de los estudios, combinadas con las dificultades para responder la pregunta, hacen muy difícil, el formular conclusiones firmes sobre los efectos de la cafeína sobre el aborto espontáneo.  Hemos llegado a esta conclusión a pesar de que la mayoría de los estudios han sugerido asociaciones positivas. Cualquier estudio futuro debe incorporar formas más depuradas para la recolección de los datos y debe incorporar más métodos estándar de estudios anteriores.

TERATOGENICIDAD.

La administración de cafeína durante la gestación produce malformaciones en algunas especies de animales. Por otra parte los estudios epidemiológicos no han demostrado que el consumo de café se asocie con malformaciones congénitas en humanos. Actualmente no hay evidencia convincente de que el consumo materno de cafeína entre 300 a 1000 mg/día sea teratogénico.

Sin embargo, la posición oficial de la American Dietetic Association recomienda que las mujeres embarazadas no consuman más de 300 mg de cafeína en el día.[16] Su contraparte británica sugiere que la ingesta de café se limite a 4 tazas de café o 6 de té por día.[17]

6. CONCLUSIONES.

Teniendo en cuenta los siguientes puntos:

1. Hay varios estudios observacionales que sugieren un efecto protector dosis dependiente entre el consumo de café y el riesgo de diabetes tipo 2.

2. Pequeños experimentos clínicos no muestran una relación entre ingesta de café e incremento en la glucosa plasmática.

3. Consideraciones teóricas apoyadas por experimentos en animales sugieren que el café podría inhibir la absorción intestinal de glucosa e inhibir uno o varios pasos intermedios de la gluconeogénesis e incrementar la tasa metabólica.

El grupo de Medicina Familiar de la Pontificia Universidad Javeriana, considera que mientras la relación a largo plazo entre el consumo de café y el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 no esté plenamente entendida, es prematuro recomendar el consumo de café como una medida para prevenir la diabetes.

De otra parte, aunque evidencia proveniente de estudios clínicos aleatorizados pequeños muestra que el consumo de café puede elevar las cifras de presión arterial a corto plazo, la evidencia actual (proveniente de estudios observacionales) no apoya el que ocurra lo mismo a largo plazo.  Una extensa revisión de Health Canada[18] concluyó que para el adulto sano promedio, la ingesta de 400 mg/día de cafeína no se asocia con ningún efecto adverso.

En hipertensos, el grupo de Medicina Familiar de la Universidad Javeriana considera que la restricción del café no es obligatoria. De acuerdo con las Guías de Hipertensión de la OMS de 2003[19], esta intervención no ha mostrado tener un efecto antihipertensivo significativo o duradero.

En mujeres embarazadas, aconsejamos no superar el consumo de 300 mg/día de cafeína, acogiendo la recomendación que en el mismo sentido hacen grupos como Health Canada y la American Dietetic Association.

7. BIBLIOGRAFIA.

  1. Bonita Jennifer, et al. “Coffee and Cardiovascular Disease: In vitro, Cellular, Animal and Human Studies”. Pharmacological Research 2007; 55:187-198.
  2. Hammer, M. “Coffee and Health: Explaining Conflicting Results in Hypertension”. Journal of Human Hypertension 2006; 20:909-912.
  3. Higdon Jane, et al. “Coffee and Health: A Review of recent Human Research”. Critical Reviews in Food Science and Nutrition 2006; 46:101-123.
  4. Illy Ernesto, et al. “Café y Salud: Nuevos Hallazgos Científicos. Resúmenes del Seminario Internacional sobre Café y Salud, 40 años de la OIC. Cartagena – Colombia, 15 de Septiembre de 2003″. The Commodities Press (2004).
  5. James Jack, et al. “Critical Review of Dietary Caffeine and Blood Pressure: A Relationship That Should Be Taken More Seriously”. Psychosomatic Medicine 2004; 66:63-71.
  6. J Am Diet Assoc. 2008;108:553-561.
  7. Jee Sun Ha, et al. “Coffee Consumption and Serum Lipids.  A Meta-Analysis of Randomized Controlled Clinical Trials”.  Am. J. Epidemiol. 2001;153:353-62.
  8. Jee Sun Ha, et al. “The Effect of Chronic Coffee Drinking on Blood Pressure: A Meta-Analysis of Controlled Clinical Trials”. Hypertension 1999;33:647-52.
  9. Journal of Hypertension 2003;21:1983-92.
  10. Klag Michael et al. “Coffee Intake and Risk of Hipertension.The John Hopkins Precursors Study”. Arch Intern Med. 2002;162:657-62.
  11. Klebanoff, M.A. “Maternal serum paraxanhtine, a caffeine metabolite, and the risk of spontaneus abortion”. N. Eng. J. Med 1999;341;1639-44.
  12. Massey Linda, et al. “Caffeine and the Elderly”. Drugs & Aging 1998;13(1):43-50.
  13. Van Dam Rob, et al. “Coffee Consumption and Risk of Type 2 Diabetes: A Systematic Review”. JAMA 2005;294(1):97-104.
  14. Van Dam Rob, et al “Coffee consumption and risk of type 2 diabetes mellitus”. Lancet 2002;360:1477-78.
  15. Winkelmayer Wolfang, et al. “Habitual Caffeine Intake and the Risk of Hypertension in Women”. JAMA 2005;294(18):2330-35.
  16. Signorello Lisa, et al. “Maternal Caffeine Consumption and Spontaneus Abortion. A Review of the Epidemiologic Evidence”. Epidemiology 2004;15(2):229-39.
  17. Massey Linda, et al. “Caffeine and the Elderly”. Drugs & Aging 1998;13(1):43-50.
  18. Nawrot P, et al.”Effects of Caffeine on Human Health”.Food Addit.Contam. 2003;20:1-30.
  19. Winkelmayer Wolfang, et al. “Habitual Caffeine Intake and the Risk of Hypertension in Women”. JAMA 2005;294(18):2330-35.
  20. The British Dietetic Assocition. “Food Facts. Healthy Eating During Pregnancy”. Disponible en: www.bda.uk.com.

[1] Perspectivas a plazo medio de los productos básicos agrícolas. Proyecciones al año 2010. FAO Roma 2004.

[2] Bernard Rothfos, Kaffe, Der Verbrauch, Gordian, Hamburg 1984.

[3] Pual Erdös, Matemático húngaro del siglo XX, autor de 1500 artículos y coautor de más de 500publicaciones.

[4] Federación Nacional de Cafeteros de Colombia.

[5] James JE. Understanding Caffeine: A Biobehavioral Análisis.  Sage Publications 1997.

[6] Patarroyo,Manuel Elkin. “Análisis de la composición química del café y de los efectos biológicos que tiene en la salud humana”. Memorias del Seminario Internacional sobre Café y Salud. Cartagena, Colombia, 2003.

[7] Higdon, Jane et al. “Coffee and Health: A Review of Recent human Research”. Critical Reviews in Food Science and Nutrition, 46:101-123(2006).

[8] “Coffee consumption and risk of type 2 diabetes mellitus”. Lancet 2002; 360:1477-78.

[9] Van Dam Rob, et al. “Coffee Consumption and Risk of Type 2 Diabetes: A systematic review”. JAMA 2005;294:97-104.

[10] James Jack et al. “Critical Review of Dietary caffeine and Blood Pressure: A Relationship That Should be Taken More Seriously”. Psychosomatic Medicine 2004; 66:63-71.

[11] Jee Sun, at al. “The Effect of Chronic Coffee Drinking on Blood Pressure: A Meta-Analysis of Controlled Clinical Trials”. Hypertension 1999;33;647-52.

[12] Winkelmayer, et al.”Habitual Caffeine Intake and the Risk of Hipertensión in Women.” JAMA 2005;294:2330-35.

[13] Klag Michael et al. “Coffee Intake and Risk of Hipertensión. The John Hopkins Precursors Study”. Arch Intern Med 2002;162:657-662.

[14] Signorello, L.B. et al. “Maternal Caffeine Consumption and Spontaneus Abortion:  A Review of the Epidemiologic Evidence”. Epidemiology 15(2):229-239.

[15] Klebanoff, M.A. “Maternal serum paraxanhtine, a caffeine metabolite, and the risk of spontaneus abortion”. N. Eng. J. Med 1999;341:1639-44.

[16] J Am Diet Assoc. 2008; 108:553-561

[17] www.bda.uk.com The British Dietetic Association. Food Facts. Healthy Eating During Pregnancy. Consultada el 23 de Mayo de 2008.

[18] Nawrot P, et al.”Effects of Caffeine on Human Health”.Food Addit.Contam. 20:1-30, 2003.

[19] Journal of Hypertension  2003,21:1983-1992.

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11 comentarios en “Café y salud: Efectos en diabetes, hipertensión arterial y embarazo”

  1. Rodrigo BG Dice:

    I like your article, i think it’s really interesting!!!!!! the information is clear and easy to undrestand!

  2. josé luis Dice:

    Me pongo a tomar Café nuevamente.Gracias

  3. Laura Correa Dice:

    Informacion muy util. Gracias.


  4. [...] la ciencia médica aún no confirme unánimemente el hecho, estudios desarrollados en los últimos años en Estados Unidos y Europa han concluido  que el consumo de [...]

  5. Bencho Min Dice:

    Gracias, es amplia y fundamentada la información, por lo tanto resulta muy útil; sin embargo hay un tópico que no aborda y que en lo personal me interesa:

    El café resulta ser un preventivo de Diabetes Melitus-2, pero ¿cómo se relaciona con el enfermo de DM-2?

  6. Rafael Montesinos Dice:

    Soy paciente con DM2 y HTA estaio I, soy consumidor ai
    siduo de Cafe, de 6 a 8 tazas al día, hasta el momento, de leer el presente artículo, no había tenido problema con el consumo de café, no soy adicto al mismo, ya que el no tomarlo no es para mi un problema, lo tomo por que me gusta y me estimula siquicamente, el articulo es para mi muy interesante, ya que me orienta a tomarlo con más moderación, por otra parte me agrado mucho su lectura ya que soy médico, con especialidad precisamente en Med. Familiar.

  7. Vsalud Dice:

    Usted puede mejorar notablemente la calidad de vida de los pacientes con cáncer: Mejore su nutrición con Micro-algas (Fitoplancton Marino) que, hoy los científicos han descubierto como el alimento más completo, biodisponible y recientemente disponible para el el ser humano. Demostrado por estudios clínicos de universidades. Solicite un informe gratuito, con toda la información al respecto: vitacurasalud@gmail.com

  8. Yolanda Dice:

    Muy interesante las conclusiones, hay que seguir investigando al respecto, utilizando metodos estandarizados, a partir de ello se podran comparar, evaluarlos y tomar la información mas valiosa.

  9. concepcion Dice:

    muy utiles sus comentarios gracias

  10. concepcion Dice:

    gracias son de mucha utilidad para mi

  11. JOSE HUERTA Dice:

    seguire tomando, y tal vez otra taza diariamente. me preocupaba la posible interaccion entre la cafeina y mi diabetis


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