SALUD MENTAL EN ADOLESCENTES

ACTA SALUD MENTAL EN ADOLESCENTES

 Fecha: 5 de Agosto 2010

Realizado por: Adriana Marcela Ibarra Medina – Residente de Medicina Familiar de III año

Tutor: Profesora Luz Helena Alba Talero Especialista en Medicina Familiar

Especialización en Medicina Familiar

Departamento de Medicina Preventiva y Social

Hospital Universitario San Ignacio

Pontificia Universidad Javeriana

Bogotá – Colombia

 

Introducción

Los trastornos psiquiátricos que comienzan en la infancia y en la adolescencia son  motivo de preocupación para la salud pública de un país. Una de las tareas es entender los mecanismos por los cuales los procesos del desarrollo en el adolescente favorecen la presentación de trastornos psiquiátricos específicos que comienzan a edades tempranas; adicionalmente se deben implementar programas de tamización e intervención apropiados que permitan modificar la historia natural de estas condiciones.1

 En nuestro país la violencia es un fenómeno cotidiano que se presenta en diversos  ambientes especialmente el familiar; la resiliencia es una herramienta de ajuste importante en nuestra sociedad ya que nos permite afrontar las repercusiones de la violencia  en nuestra salud mental. La violencia es uno de los factores que contribuyen a la aparición de trastornos del afecto y problemas de disfuncionalidad familiar en los jóvenes colombianos. De igual forma es importante  resaltar que no se atribuye la dimensión necesaria al cuidado de la salud mental de la población colombiana, en aras de evitar la cronificación de problemas en la adultez.

Justificación

Intentar explicar el comportamiento de los adolescentes siempre ha sido un tema controvertido; saber el límite entre los cambios de un adolescente sano  y aquel con psicopatología no siempre resulta sencillo. Definitivamente los cambios que ocurren en el proceso de maduración son múltiples y casi siempre implican algún grado de sufrimiento o la vivencia de una crisis.

Se debe modificar la creencia de que hablar de Salud mental es sólo hablar de enfermedad, ya que considerada integralmente la salud incluye la búsqueda de un nivel más elevado de bienestar en los, aspectos biológicos, familiares, anatómicos y del entorno que  ayuden a tener una vida más plena.

A través de la psiquiatría infantil y del adolescente se busca unificar, dentro de un marco evolutivo, contribuciones de múltiples campos, incluyendo la biología y la ciencia del desarrollo[1] . Estudiar los orígenes y curso de los patrones individuales de desadaptación, cualquiera sea la edad de comienzo, las manifestaciones conductuales y cuan complejos sean los esquemas de desarrollo. Presupone también, considerar los cambios en el tiempo y destaca la importancia del momento en que se establece y organiza la conducta.1

De acuerdo a los resultados del Estudio Nacional de Comorbilidad en los Estados Unidos,  las edades promedio de comienzo de algunos trastornos psiquiátricos como los: Trastornos de ansiedad y de control de impulsos se ha observado alrededor de los 11 años;  ideación y planes suicidas llegan a un máximo en la adolescencia tardía; dos tercios de las fobias sociales antes de los 18 años y los trastornos adictivos puros a los 21 años. 2

Sin embargo, los esfuerzos para compilar datos de prevalencia en el mundo son escasos y las necesidades de salud mental de los niños no son satisfechas, ni siquiera en países de alto nivel de ingreso[2]. No se poseen estadísticas precisas de la prevalencia mundial de los trastornos mentales pero se estima que entre el 7 y el 22% de los niños sufren de una enfermedad mental discapacitante y que el suicidio es la tercera causa de muerte en adolescentes. [3] [4] [5].

Existe evidencia creciente de que un grupo de factores de riesgo, influyen sobre el curso de enfermedades médicas y psiquiátricas, tales factores son: la pobreza, la falta de apego con los cuidadores primarios, las malas relaciones familiares, el  maltrato y abuso infantil, la depresión materna, el mal rendimiento escolar y una estructura familiar desintegrada. [6]

Desarrollo del tema

DATOS DEMOGRÁFICOS DE LA POBLACIÓN ADOLESCENTE

Contexto Mundial

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define adolescentes como personas entre las edades de 10 a 19 años [7]. El término fue introducido a partir de la segunda mitad del siglo XIX, ligado a cambios económicos, culturales y educacionales, y a fenómenos como la transformación del rol de la mujer 9. La OMS considera esta etapa como el periodo en el cual el individuo adquiere la capacidad de reproducirse, transita desde los patrones psicológicos de la niñez a los de la vida adulta y consolida su independencia económica. Comprende la adolescencia inicial, o preadolescencia, entre los 10 y 14 años y la adolescencia final, o adolescentes jóvenes, entre los 15 y 19 años.9

Los adolescentes constituyen el 20% de la población mundial, pero el 85% viven en países en vías de desarrollo. Todo lo que afecta a los niños en parte también toca a los adolescentes. Los jóvenes han sido víctimas de la globalización que permite la expansión de mercados y la transferencia de tecnologías, crea aumento en las desigualdades en las comunidades más pobres,  incrementa los trabajos ilegales y las condiciones de explotación. 10 Las migraciones en personas jóvenes son frecuentes y lo más frecuente es que ocurran desde el área  rural a la urbana, lo cual predispone a un comportamiento más riesgoso por factores como la pobreza, el desempleo, la violencia, la prostitución, el abuso de sustancias y las infecciones por trasmisión sexual como el VIH 10. Paralelo a la globalización económica se encuentra la globalización cultural que ha influido en el estilo de vida de los adolescentes; hoy en día se consumen productos de grandes marcas registradas avocados por la publicidad y se pierden valores culturales de su sistema tradicional. Estos nuevos cambios de estilo de vida tienen repercusiones en la frecuencia de aparición de algunas enfermedades entre ellas aquellas de carácter crónico. 10

La mayoría de los estudios evidencian que las personas inician el consumo de tabaco en la adolescencia antes de los 18 años; cerca del 70% de las personas entre 13 a 15 años refieren haber probado el cigarrillo. Es por eso que las multinacionales tabaqueras buscan como blanco a los adolescentes porque estos serán consumidores en la adultez. 10

El alcohol está generalmente accesible para todas las personas, el consumo moderado es socialmente aceptado en muchos países; esta sustancia se asocia al aumento en la mortalidad por accidentes de tránsito en jóvenes. También se asocia con comportamientos de riesgo10.

En cuanto al abuso de otras sustancias, la marihuana aparece como la sustancia ilícita más consumida. Reportes en USA refieren que casi el 60% de los jóvenes entre 15 y 18 años han usado marihuana10.

El matrimonio temprano está asociado con una limitación en la educación, ya que constituye una barrera para que los jóvenes continúen su formación pues el trabajo o cuidar de los hijos reemplaza la asistencia escolar. 10 Seguido a lo anterior la mortalidad materna, predomina particularmente en países en vías de desarrollo, las adolescentes tienen 3 veces más riesgo de morir por complicaciones relacionadas con el parto, desproporciones céfalo pélvicas, preeclampsia y las hemorragias del tercer trimestre.10

La guerra también se debe destacar como causa de muerte en países en conflicto, ya que frecuentemente se usa a  los adolescentes como soldados de batalla 10. El Suicidio que predomina en países desarrollados versus los no desarrollados, también es más común en hombres que tienen un riesgo de cometerlo versus mujeres 10.

Como consecuencia de la problemática previamente discutida, existe hasta un 20% de  niños y adolescentes que padecen de una enfermedad mental. La OMS indica que para el año 2020 los trastornos psiquiátricos en adolescentes se van a incrementar en más del 50% 10.

En USA, 1 de cada 10 jóvenes sufre una enfermedad mental severa suficiente para causar discapacidad y solo 5 reciben el tratamiento necesario. 10 Uno de los trastornos mentales más frecuentes en el mundo es la depresión, a la cual frecuentemente se sobreponen problemas como el abuso de sustancias que pone al adolescente en gran riesgo de suicidio.10

En otro sentido en el campo de la salud sexual y reproductiva los problemas más frecuentes en los jóvenes son 10:

– Embarazo en adolescentes: la mayoría sin uniones o parejas estables.

– Aborto: con cifras subestimadas debido a que es ilegal en algunos países, en donde generalmente son realizados de forma no segura.

– Infecciones de transmisión sexual que pueden dejar secuelas en la fertilidad hacia el futuro.

– Prostitución

– Mutilación genital femenina como un ritual para pasar de jóvenes a la adultez y matrimonio. Sobre todo en países del subsahara, península arábica, Egipto, Sudán, África, Mali; en algunas culturas la realizan al nacimiento, entre los 4 a 12 años, antes del matrimonio, en el embarazo o después del nacimiento del primer hijo. Como consecuencias trae dolor durante coito, infecciones de vías urinarias a repetición, cálculos en vejiga y uretra.

– Violencia, coerción y abuso sexual que traen como secuelas problemas psicológicos y del comportamiento, baja autoestima, depresión, intento de suicidio, abuso de sustancias y alcohol, se asocia además con la vivencia de comportamientos de riesgo.

CONTEXTO COLOMBIANO

En Colombia, el 19,6% de la población está constituida por adolescentes, grupo de edad que corresponde al segundo en magnitud después de los adultos jóvenes.[8] [9] Según el Censo del DANE con proyecciones 2009 la población colombiana está dividida en  9.5% lactantes y pre-escolares, 9.7% escolares, 19.6% adolescentes,  36.9% adultos jóvenes, 17.7% adultos maduros y 6.6% adulto mayor. 8

 Dentro de las estimaciones censales encontramos que las regiones rurales cuentan con mayor porcentaje de adolescentes como la Amazonía con 46.7%, seguida de Orinoquía con 21.5%, Costa Atlántica con 20.8% versus las regiones urbanas como Bogotá que cuenta con 17.6%, región Eje Cafetero y Occidente de 18.8%.8 9

 Del total de la población desplazada, 21.8% son adolescentes: 12.78% entre los 11-14 años y 9.05% entre los 15-18 años, que provienen de zonas rurales llegadas a ciudades capitales, para invadir las zonas de miseria, por lo que se enfrenta a una adaptación peligrosa como lo son las pandillas y otros conflictos. 8 9

 En nuestro país el embarazo en adolescentes es inversamente proporcional al nivel educativo y socioeconómico. La tasa de analfabetismo entre los 15-24 años ha disminuido, alcanzando 3.7% para el 2005 debido al aumento en la asistencia escolar, llegando a 85.4% entre los 7 a 17 años y 92.4% entre los 7-11 años. 8 9

CARGA DE LA ENFERMEDAD

La relación entre la mortalidad en el grupo de 15 a 19 años y el de 10 a 14 años es de 2:1. El análisis por causas tiene dificultades inherentes a la determinación y certificación de la muerte; sin embargo, para el año 2004 las principales causas en América en el grupo de 10 a 14 años fueron los accidentes y otras causas asociadas a trauma y violencia, seguidas por los tumores malignos. En el grupo de 15 a 19 años fueron accidentes, homicidios, suicidios, tumores malignos, enfermedades del corazón y complicaciones del embarazo, parto y puerperio[10].

En Colombia, para el año 2005 según cifras estadísticas del DANE, las principales causas de mortalidad en el grupo de 10 a 14 años en hombres fueron, en su orden: accidentes de tránsito, homicidios, ahogamiento, leucemias y suicidio; las mujeres comparten las dos primeras causas, pero en tercer lugar, se ubican las leucemias, seguidas por el suicidio y las enfermedades del sistema nervioso. Entre los 15 y los 19 años, las causas derivadas del trauma y la violencia siguen ocupando los primeros lugares (homicidio, accidentes de tránsito y suicidio) y, en las mujeres, las muertes relacionadas con el embarazo, parto y puerperio aparecen en cuarto lugar.

El consumo de sustancias psicoactivas ha aumentado en los últimos años en Colombia. Según la encuesta nacional sobre consumo de sustancias psicoactivas en jóvenes entre los 10 y 24 años del programa Rumbos (2001), la sustancia con mayor prevalencia de consumo es el alcohol (74,8%), seguida por el tabaco (37,7%), la marihuana (8,9%), la cocaína (4,5%) y el éxtasis (2,2%)[11].

Los datos de una encuesta realizada por el Ministerio de la Protección Social en escolares entre 12 y 17 años, en 2004, reportaron prevalencias de consumo por año de 65% para alcohol y de 35,8% para tabaco, y el análisis por ciudad mostró que Bogotá y Medellín presentan consumos mayores que el promedio nacional. [12]

TEORÍAS NEUROBIOLÓGICAS SOBRE LOS COMPORTAMIENTOS DE RIESGO

El comportamiento de los adolescentes se caracteriza por tener poca introspección y prospección, con un juicio y raciocinio pobre y limitado debido a que no sé evalúan las consecuencias a futuro y la decisión se toma mediada por un impulso momentáneo de invencibilidad y de poder.[13] No sé decide por la supervivencia y la planeación, sino frente al momento generalmente cuando el sistema simpático se encuentra activado y la mayoría de los transmisores nos indican algo rápido, peligroso pero excitante donde solo hay decisiones solitarias, y en donde la meta siempre es ganar lo deseado.

El control cognitivo del comportamiento en el adolescente emerge de la interacción entre el ambiente y los factores biológicos.17 ”Desde la pubertad cuando ocurre la activación de las hormonas en la hipófisis por mensajeros provenientes del hipotálamo para estimular el desarrollo de los ovarios en las mujeres y la espermatogénesis en los varones
(Ojeda, Ma, y Rage, 1995), se ha observado que los niveles de las hormonas gonadales tienen efectos directos sobre los mecanismos moleculares del cerebro (McEwen, 2001) que influyen en el desarrollo cortical 17.

Es así como el estado de ánimo y las relaciones sociales y también las de tipo familiar se ven afectadas por los cambios biológicos (Alsaker, 1996) que a su vez influyen en los receptores de esteroides sexuales del hipocampo y están asociados con la regulación de la neurotransmisión de la dopamina especialmente en el Núcleo Accumbens, que se sabe que tiene un papel en los procesos de Recompensa (Chambers et al., 2003). 17 No existe una relación clara entre la pubertad y los procesos cognitivos pero si, las transformaciones físicas pueden influir en el grado en el que se ejerce el control en situaciones de alta excitación.17

En los animales las hormonas sexuales influyen en una serie de procesos del desarrollo neurológico que incluyen la supervivencia neuronal, la neurogénesis, sinaptogénesis, la expresión del receptor, síntesis de neurotransmisores y la excitabilidad neuronal 14.

Al revisar los cambios morfológicos del cerebro se encuentra que la delimitación del plegamiento cortical en el cerebro está desde el  nacimiento (Armstrong et al., 1995), junto con los surcos y circunvoluciones 13. El cerebro alcanza el 95% de su tamaño y peso adulto durante los 7-11 años de edad  (Caviedes et al, 1996; Giedd et al, 1996.). Estos cambios posteriores en la morfología del cerebro se cree,  son el resultado de procesos tales como la poda sináptica y mielinización (Huttenlocher, 1990, Yakovlev y Lecours) 13 .   

[14]Otra teoría que hace referencia al desarrollo del cerebro adolescencial y a sus reacciones emocional hace referencia a la reorganización sináptica de la corteza prefrontal para las tareas de la actividad social, lo que actualmente se está llamando el  cerebro social. Este se define como la compleja red de áreas que nos permiten reconocer a otros y evaluar sus estados mentales (intenciones, deseos y creencias), sentimientos, disposiciones duraderas y acciones. Los seres humanos son inherentemente sociales. Una gran proporción del cerebro humano está implicado en la interacción social y comprensión de otras personas. Las regiones del cerebro que son implicados en la cognición social se denominan colectivamente como el ‘cerebro social’.16

16Las áreas del cerebro que intervienen en los procesos cognitivos sociales incluyen la corteza prefrontal medial (CPM), la corteza anterior del cíngulo (CAC), la circunvolución frontal inferior, el surco superior temporal (STS), la amígdala y la ínsula anterior. En las últimas dos décadas, la investigación ha comenzado a arrojar luz sobre cómo el cerebro permite una
diversidad de funciones que permiten a los humanos comprender e interactuar entre sí. Estas funciones incluyen el reconocimiento de rostros y los gestos corporales, la evaluación
de lo que otra persona está pensando o sintiendo, la predicción de lo que esa persona está a punto de hacer, la comunicación y el enamoramiento. 16

A través de la evolución16 podemos observar:

Capacidad de reconocer al otro: con localización mayoritaria en el sulcus temporal superior para el reconocimiento facial desde la niñez.16

  1. Detección de movimientos del otro: que se alcanza aproximadamente a los 3 meses.16
  2. Reconocimiento de las emociones básicas. La culpa, la pena por la amígdala, la ínsula anterior, sulcus temporal superior, la corteza prefrontal media. 16
  3. Juicio y raciocinio, predicción sobre lo que va a decir alguien, tomar decisiones basadas en las emociones del otro  por la región posterior del giro frontal inferior.16
  4. La atribución de los estados mentales: la mentalización otro aspecto de la cognición social, que se refiere a la posibilidad de elaborar una misma especie de estado mental con el otro, incluyendo sus deseos, creencias e intenciones.16

 Nelson y sus colegas proponen que existe un desajuste en la maduración de los diferentes nodos dado por  las trayectorias asincrónicas del desarrollo neuronal, ya que en sus estudios establece la teoría de los 3 nodos para el Modelo Informativo del procesamiento de Redes Sociales, el desarrollo del nodo cognitivo-normativo va a la zaga del desarrollo de los otros nodos por lo que ha propuesto que esto contribuye a la aparición de trastornos del estado de ánimo y la ansiedad en la adolescencia [15].

 Este modelo propone que el procesamiento de la información social se produce a través de tres nodos que interactúan entre sí 15.  El primer nodo comprende el surco intraparietal, el surco temporal superior, el área fusiforme facial y las regiones temporal y occipital, las cuales descifran las propiedades sociales de un estímulo como el movimiento biológico. El segundo el “Nodo Afectivo” que incluye las áreas límbicas del cerebro como la amígdala, el estriado ventral, el hipotálamo y la corteza orbito frontal involucrados en procesar el significado emocional de un estímulo social. El tercero es el “Nodo cognitivo-normativo”, que se encuentra en su gran parte en la corteza prefrontal, siendo  responsable de la mentalización, la inhibición de los impulsos y el comportamiento dirigido a un objetivo 15.

 SALUD  MENTAL

En 1999 Surgeon General’s Report on Mental Health define la salud mental como “el desempeño de la función mental, lo que resulta en un buen desarrollo de las actividades productivas, relaciones satisfactorias con otras personas, la capacidad de cambiar y hacer frente a la adversidad [16] .

Enfermedad mental se refiere a trastornos mentales diagnosticables que se caracterizan por alteraciones en el pensamiento, el estado de ánimo o el comportamiento (o una combinación de ambos) asociados con el malestar y / o problemas de funcionamiento.[17]

8Los trastornos más comunes son los trastornos del estado de ánimo como la depresión, los trastornos de ansiedad, problemas de conducta como el trastorno negativista desafiante o trastorno de comportamiento, trastornos alimenticios como la anorexia nerviosa y la bulimia, trastornos adictivos y otros trastornos frecuentes en la infancia y la adolescencia, tales como el autismo, los trastornos del aprendizaje y el trastorno de atención con hiperactividad. 17

Después de lo comentado previamente, a nivel del contexto mundial y colombiano, no creo que nos quede ninguna duda que la salud mental es realmente importante en una población, y que es en la infancia y adolescencia donde debemos realizar una tamización de alteraciones en esta esfera.

Pero ¿Cómo realizar la tamización de la salud mental? No es tarea fácil, se ha intentado a través de preguntas sencillas a los adolescentes como ¿Alguna vez se ha sentido tan triste o desesperado casi todos los días, durante dos semanas seguidas, que no  podía hacer algunas de sus actividades habituales? o realizar preguntas a los padres para observar signos o síntomas de forma indirecta. También se propone  sospechar este tipo de problemas en jóvenes con disminución del rendimiento escolar.

Hay que diferenciar entre los cambios en la salud mental del adolescente y la psicopatología, ya que se tienden a confundir y a mezclar.

Cambios en la salud sexual del adolescente

  • Percepción y adaptación al cuerpo.
  • Inicio de la vida sexual.
  • Rol y conflictos con los padres.
  • Independencia  – dependencia psicológica y social.
  • Dificultades en las interrelaciones personales
  • Sensación de invulnerabilidad por el miedo a la frustración
  • Consolidación de la identidad.
  • Desarrollo de una personalidad.
  • Ambivalencia entre el deseo de pertenencia y el control de su individualidad.
  • Ansiedad

 Según datos de la OMS, 20% de los niños y adolescentes sufren de alguna enfermedad metal y, en los Estados Unidos, 21% de las personas entre 9 y 17 años padecen trastornos mentales o de adicción.[18]En Colombia, según la Encuesta Nacional de Salud Mental 2003, la prevalencia de vida de cualquier trastorno mental en la población general fue de 40,1%.

En USA 1 de cada 10 jóvenes sufre enfermedad mental severa suficiente para causar discapacidad y solo 5 reciben el tratamiento necesario. Datos del Instituto Nacional de medicina Legal, de los suicidios reportados entre los 14 y 17 años, las niñas representan el 19% y los niños el 11%. [19]

En el 90% de los casos de suicidio es posible diagnosticar un trastorno mental, en especial un trastorno del afecto. Solo el 2% de los adolescentes en USA estaban recibiendo medicación al momento del suicidio.[20]

La Psicopatología del Adolescente se clasifica en:

Trastornos del afecto.

Trastorno depresivo[21] :

  1. Trastorno depresivo mayor
  1. Distimia
  2. Trastorno depresivo no especificado.

Trastorno afectivo bipolar21:

–          Trastorno Afectivo Bipolar tipo I

–          Trastornos Afectivo Bipolar tipo 2

–          Ciclotímico

–          No especificado

Trastorno del afecto21:

–          Debido a condición médica

–          Debido a abuso de sustancias

–          No Especificado

Trastornos de ansiedad

Según la Academia Americana de Psiquiatría Infantil, cerca de un 5% de los niños y adolescentes presenta algún trastorno de ansiedad durante su escolaridad. La posibilidad de tener reacciones ansiosas patológicas o trastornos de ansiedad tiende a duplicarse en hijos de padres que padecen trastornos de ansiedad, especialmente trastorno obsesivo compulsivo y crisis de pánico.

A pesar de que no existen datos relevantes para Colombia cabe señalar que según algunos estudios, los países en los cuales existen conflictos armados, guerras y desplazamientos forzados tienen más posibilidad considerablemente mayor a la de otros países de que se generen trastornos de ansiedad en niños y adolescentes 21.

En Colombia, el índice de trastorno por estrés postraumático en la población general o en la infantil no se conocen con exactitud, pero ciertos reportes han demostrado que en población desplazada por la violencia, los niños con cuadros compatibles con el trastorno de estrés postraumático alcanza una prevalencia superior al 50% en las muestras examinadas 21.

Otros trastornos

El trastorno obsesivo-compulsivo tiene una prevalencia del 2% en niños y adolescentes. 1 de cada 40 niños en edad escolar padece Trastornos Obsesivo Compulsivo 21 .

  • Trastorno obsesivo compulsivo
  • Trastorno de ansiedad generalizada
  • Fobia específica
  • Fobia social
  • Trastorno de pánico
  • Trastorno de estrés postraumático.
  • Trastornos de la conducta alimentaria
  • Trastornos de identidad sexual en la adolescencia.
  • Las Conductas  de dependencia en la adolescencia.

CONCLUSIONES

El papel del médico familiar va más allá de evaluar el desarrollo físico y pondo-estatural de los adolescentes, se debe evaluar de manera integral la salud mental y tamizar las principales psicopatologías. Este abordaje integral supone el lograr  una buena empatía con el adolescente, manteniendo su privacidad y confidencialidad durante el encuentro médico.

La gran meta es la prevención; brindar herramientas a los adolescentes para que tengan más conocimiento de sus riesgos, reducir los factores de peligro y vulnerabilidad ya que se ha demostrado que las intervenciones tempranas pueden prevenir o reducir la probabilidad de discapacidad a largo plazo 1.

La epidemiología puede proveer información básica, herramientas de medición y diseños de investigación para estas intervenciones; las cuales tienen la potencialidad de reducir la carga de los trastornos psiquiátricos en el individuo y la familia y el costo a los sistemas de salud y la comunidad. Sin embargo, no existen suficientes recursos para apoyar la investigación en este campo.1

La atención de niños con Trastornos psiquiátricos también se encuentra descuidada. Si fueran vistos como parte del espectro completo de condiciones médicas, recibirían más atención. En EE.UU. y Canadá, la probabilidad de recibir tratamiento por depresión en el primer año de enfermedad es 14-15 veces mayor en adultos que niños. En EE.UU. el gasto en salud mental es del 11% en menores de 18 años y de 89% en el resto de las edades. 1

Uno de cada cinco adolescentes experimentan síntomas significativos de malestar emocional y casi uno de cada diez se ven afectados emocionalmente. Los trastornos más comunes entre los adolescentes incluyen depresión, ansiedad y trastornos por déficit de atención / hiperactividad y trastorno por consumo de sustancias.1

Es importante saber que en cada país el problema de salud mental del adolescente hay que abordarlo de acuerdo a su realidad para tener un verdadero impacto. De tal forma que realizar una adecuada preparación a los profesionales de la salud en este sentido, puede ser un buen inicio.1

Debemos contar con información precisa para poder identificar la magnitud del problema. Así que se deben fortalecer los sistemas de vigilancia y seguimiento. 1

Se debe considerar la influencia que la familia,  la escuela y la comunidad tienen en la salud mental de los jóvenes, de tal manera que se consideren abordajes incluyentes en el manejo sistémico de las problemáticas.

Es recomendable organizar  programas específicos para fomentar la salud  en los adolescentes con servicios de salud que resulten amigables para los jóvenes. .

BIBLIOGRAFÍA


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[21] Miguel Uribe Restrepo y Alejandro Rojas Urrego, Capítulo de Trastornos del afecto en la adolescencia. Libro Psiquiatría Clínica, Diagnóstico y tratamiento en niños, adolescentes y adultos, 3 a Edición, 2008. Edición Médica Panamericana. Páginas 265 -275

3 Comentarios

  1. CARMEN N GOMEZ dice:

    Es muy importante el abordaje integral que se da a este tema y para quienes tenemos la responsabilidad de empezar a desarrollar programas de vigilancia epidemiológica en la población jóven estos trabajos se convierten en una preciada herramienta de orientación.

    1. hmcaro dice:

      Gracias por el comentario. Esa es precisamente la idea, queremos que estas actas se conviertan en herramientas de ayuda informativas y actualizadas para las diferentes competencias, profesiones y población en general.

  2. estudio educacion “niños con NEE ” es interesante saber como ayudar a la salud del del adolescente y sus padres

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