TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO DE LA OBESIDAD

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO DE LA OBESIDAD

 

ACTA DE REUNIÓN DE EQUIPO DE MEDICINA FAMILIAR

DEPARTAMENTO DE MEDICINA PREVENTIVA Y SOCIAL

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

 Fecha                                  :              Noviembre 10 de 2011

Expositora                          :              Paola Andrea Rueda García

Residente de 1º año de Medicina Familiar.

Docente encargada        :              Dra. Luz Helena Alba Talero

Médica Familiar, Departamento Medicina Preventiva y Social PUJ

 

JUSTIFICACIÓN

Se considera como obesidad todo exceso de tejido adiposo que va acompañado de elevación ponderal y representa un riesgo para la salud, causado generalmente por aumento en el consumo de calorías y disminución en el gasto de las mismas, lo que ocasiona un disbalance de energía en el cuerpo. La OMS[1] define la obesidad basándose en el índice de masa corporal, como un IMC mayor o igual a 30 kg/m2  y la clasifica como sigue:

Obesidad Grado I            :              IMC       30 – 34.9

Obesidad Grado II          :              IMC       35 – 39.9

Obesidad Grado III         :              IMC       40 – 49.9              Obesidad mórbida

Obesidad Grado IV         :              IMC       > 50                      Obesidad extrema

 Actualmente la OMS considera a la obesidad como un problema de salud pública[2], pues se calcula que cada año mueren más de 2.6 millones de personas por causas relacionadas con esta patología.

Tiene una prevalencia muy alta en todo el mundo, alrededor del 30% en adultos y 15% en los jóvenes.  Se calcula que actualmente hay más de 300 millones de personas obesas.

La obesidad es responsable del 44% de los casos de diabetes mellitus en el mundo, 23% de los casos de cardiopatía isquémica y 7 a 41% de los cánceres a nivel mundial.

En Colombia, la ENSIN 2010[3] mostró que el 16.5% de la población tiene un IMC >30, diferenciado por sexos, el 20.1% de las mujeres y el 11.5% de los hombres son obesos.  62% de las mujeres y  39.8% de los hombres tienen obesidad central.

NUEVOS CONCEPTOS EN LA FISIOPATOLOGÍA DE LA OBESIDAD:

Es llamativo que, a pesar de tratarse de un problema mundial tan prevalente y contar con una investigación tan amplia en el campo de la farmacología, aun no se cuenta con tratamientos realmente exitosos en este campo.  Por esta razón, entender la fisiopatología del balance de energía se ha convertido en la piedra angular del desarrollo de nuevos tratamientos para la obesidad.[4]

El tallo cerebral y el hipotálamo son las estructuras corporales encargadas de coordinar la homeostasis de la energía y el peso corporal.   Estos centros reciben señales neuroendocrinas periféricas que dan información sobre la disponibilidad de energía en el cuerpo. Además de estas, también están las señales de los centros cerebrales altos que están influenciados por el afecto, el estrés y la recompensa.   Toda esta información llega al SNC para producir la modulación del apetito y control del gasto de energía.

Al SNC también llega la información proveniente de las hormonas liberadas en el  tracto gastrointestinal (TGI) al contacto con los alimentos, de las citoquinas liberadas por el  tejido graso, principalmente la leptina y de la insulina circulante.   Con esta información, el SNC modula las reservas de energía  a largo plazo y el adecuado manejo de los nutrientes, que controla el uso de la energía a corto plazo.

 Otro concepto en el que se está haciendo énfasis actualmente en la fisiopatología de la obesidad es el referente al proceso inflamatorio crónico que se genera en el cuerpo.[5]  Se ha encontrado que el tejido adiposo produce adipocitoquinas como la leptina, el factor de necrosis tumoral alfa (TNFa), interleuquinas y adiponectinas.  Estas sustancias se encuentran alteradas en la obesidad y el síndrome metabólico, ya que el tejido adiposo se encuentra agrandado e inflamado, lo que causa la activación del FNTa, contribuyendo a los fenómenos de resistencia periférica a insulina, hipertensión arterial y dislipidemia.

Además de lo anterior, se ha visto que los precursores de los adipocitos pueden transformarse en macrófagos y fagocitar, función que favorece la respuesta inflamatoria en el cuerpo.

Se han encontrado que las  concentraciones elevadas de citoquinas proinflamatorias como la IL6, IL8, FNTa, Proteina C reactiva, conducen a un incremento en el IMC, el peso y los factores de riesgo cardiovascular.[6]  Los obesos que logran disminuir de peso, disminuyen también sus niveles de FNTa. La IL-6 es producida por diferentes células en Respuesta al estrés y la inflamación.  Se ha encontrado que la concentración plasmática de IL-6 es proporcional a la masa grasa del individuo, ya que una tercera parte de esta proviene del tejido adiposo. Además tiene una relación directa con la dislipidemia, ya que aumenta los triglicéridos y disminuye el HDL. El FNTa aumenta hasta 60 veces la producción de IL6 por la célula adiposa y los adipocitos viscerales liberan 2 a 3 veces más IL6 que el tejido adiposo subcutáneo.

Otra sustancia liberada por el tejido graso, la adiponectina, tiene en cambio una función protectora a nivel cardiovascular, ya que se acumula en las paredes de los vasos sanguíneos dañados e inhibe la inducción de la adhesión celular al endotelio, proceso que está mediado por el FNTa.  Esta circula en relación inversa al grado de resistencia a la insulina, por lo tanto está disminuida en la obesidad, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares.

 ACTUALES OPCIONES DE TRATAMIENTO DE LA OBESIDAD

CAMBIOS TERAPEUTICOS DEL ESTILO DE VIDA:

La vida moderna tiene unos importantes efectos obesogénicos, secundarios al desarrollo de la tecnología que favorece el sedentarismo y a la alta oferta de alimentos poco nutritivos y altos en grasas y azúcares.  Esto lleva al planteamiento de que la obesidad no es solamente una responsabilidad personal, pues hay un importante influencia del medio ambiente es su génesis.

Por esta razón, La OMS propone a todos los países la introducción de intervenciones sociales, en las que se estimule a la persona a salir de ambientes obesogénicos y a modificar sus patrones de comportamiento. 2 Esto es, favorecer el acceso a ambientes saludables, como parques y espacios en los que puedan practicar deportes, estimular el uso de bicicletas como medio de transporte, aumentar la oferta de alimentos saludables y desestimiular el consumo de comidas rápidas, etc.

Se recomienda una reducción sostenida de calorías con la cual se logre disminuir 3 a 5 kg por año.[7] Es decir, el consumo de 1500 kcal/día para las mujeres y 1800 kcal/día para los hombres.

Además de esto, adicionar actividad física regular.  Se continúa la recomendación de al menos 150 minutos a la semana, es decir 30 minutos al día por mínimo 5 días.

 FARMACOTERAPIA

El manejo farmacológico de la obesidad ha estado marcado por el azar y el fracaso.  La mayoría de los efectos antiobesidad han sido descubiertos por casualidad mientras se desarrollan otros componentes.  Y muchos de los medicamentos que se han utilizado con este fin han sido retirados del mercado debido a los importantes efectos secundarios, principalmente de tipo cardiovascular que presentan.[8]

Este es el caso de los agentes estimulantes adrenérgicos centrales, que producen una disminución del apetito y aumento del gasto energético, por medio de la activación simpática generalizada.

Actualmente hay algunos medicamentos similares a las anfetaminas que aun se encuentran aprobados por la FDA para su uso en obesidad, en los Estados unidos. Estos son Fentermina, Dietilpropion y Fendimetrazina, que pueden ser utilizados solo a corto plazo, debido a su potencial adictivo y el aumento de la tensión arterial sistémica y pulmonar.  En Colombia, estos medicamentos no han sido aprobados.

La sibutramina, ampliamente utilizada en el mundo hasta el 2010, es un inhibidor selectivo de la recaptacion de serotonina y noradrenalina.[9]   Por esta razón, aumenta la concentración sináptica de serotonina e incrementa el consumo de energía debido a la activación simpática a nivel sistémico.  Este efecto es el responsable de los efectos secundarios como aumento de la frecuencia cardiaca y de la tensión arterial, que lleva al incremento del riesgo cardiovascular.  La eficacia observada es de una perdida promedio de 4.2 kg al año y en el 20-30% de los pacientes se incrementaba la probabilidad de perder mas del 5% del peso.

En agosto de 2010 la FDA realizo la recomendación en contra de continuar el uso de este medicamento, después de obtenidos los resultados del estudio SCOUT (Sibutramine on Cardiovascular Outcomes)[10] en el que se concluyó que “los sujetos con condiciones cardiovasculares preexistentes que estaban recibiendo sibutramina a largo plazo, tuvieron un aumento en el riesgo de infarto agudo de miocardio no fatal y accidente cerebrovascular no fatal.”  Por esta razón, no se encontró justificación para continuar usando el medicamento, incluso en personas sin problemas cardiovasculares, ya que no había una reducción real en la disminución del RCV al disminuir el peso.  Es decir, se disminuía el RCV por efecto de la obesidad, pero a largo plazo, la posibilidad de tener un evento cardiovascular incluso se veía aumentada, debido al incremento en la tensión arterial y la frecuencia cardiaca.

El orlistat es un medicamento que actúa como inhibidor irreversible de la lipasa intestinal.  Esto hace que más del 30% de la grasa consumida no pueda absorberse.  Este mecanismo es el causante del disconfort gastrointestinal y la urgencia fecal referidos como efectos secundarios indeseables.  La eficacia de este medicamento es de una perdida de peso promedio de 2.89 kg en un año. 

En mayo de 2010, la FDA hizo un anuncio sobre la seguridad de este medicamento, que había sido cuestionada por el reporte de 6 casos de falla hepática en usuarios de los estados unidos y otros 7 más en el resto del mundo.  Sin embargo se logro establecer que estos pacientes presentaban otras comorbilidades y utilizaban otros medicamentos que podrían también ser causantes de este problema y además el numero de casos reportados era muy pequeño comparado con los millones de personas alrededor del mundo que lo estaban utilizando en ese entonces.  La recomendación de la FDA fue que la casa productora hiciera referencia a esta posibilidad en el envase del producto.[11]

 CIRUGIA ANTIOBESIDAD

Esta es la manera más efectiva de perder peso y mantenerlo, sin embargo es un procedimiento  costoso y no está exento de efectos secundarios importantes.  Se le atribuye una tasa de mortalidad de 0.5%. Dentro de los múltiples procedimientos que se han desarrollado, se encuentran la banda gástrica y el bypass gástrico con Y de Roux como los más frecuentemente utilizados.[12]

La Banda Gástrica es un procedimiento de tipo restrictivo que implica la inserción de una banda ajustable alrededor de la porción superior del estomago, para limitar la cantidad de alimento que se ingiere.  Con este procedimiento la pérdida promedio de peso es del 20%.

El bypass gástrico combina el tipo restrictivo con el malabsortivo, ya que consiste en la formación de una pequeña bolsa gástrica que se conecta distalmente con el intestino proximal. A diferencia del anterior, este es irreversible.   La perdida promedio de peso es del 30%, secundaria no solo a la disminución de la capacidad gástrica, sino también a una consecuente disminución del apetito y una mejoría en el metabolismo de la glucosa, por la alteración de las hormonas intestinales, que llevan a un aumento en los niveles posprandiales de GLP-1 y PYY.

 INDICACIONES PARA LA PRESCRIPCION DE LOS DISTINTOS METODOS DE TRATAMIENTO DE LA OBESIDAD

CTEV                     IMC  >  25

Fármacos            IMC   >  30

IMC   >  27 + Comorbilidades

Cirugía                  IMC   >  40

IMC   >  35 + Comorbilidades

 NUEVAS ESTRATEGIAS FARMACOLOGICAS

La disminución de peso debe basarse en una modificación del estilo de vida que lleve a disminuir la ingesta calórica y aumentar la actividad física.  Desafortunadamente la reducción que se logra con estas modificaciones tiene efectos poco duraderos, lo que deja un panorama desalentador para el paciente y el medico tratante.

El deseo de comer es un fuerte instinto en el ser humano, a partir de mecanismos poderosos para protegerse del hambre en periodos de escasez de comida. [13] La sensación de hambre se produce en el cerebro como respuesta a varios estímulos: el estímulo metabólico directo, el gusto (impacto hedónico), el deseo (motivado por el incentivo) y el aprendizaje (asociaciones y predicciones).  Lo anterior hace parte también del comportamiento alimenticio humano.

La sobrealimentación no equilibrada esta regulada por sistemas serotoninérgicos, dopaminérgicos, opioides y cannabinoides, lo que implica conexiones y superposiciones con otras vías regulatorias, con los consecuentes efectos secundarios.

Basados en la fisiopatología del equilibrio de la energía, se están desarrollando en la actualidad múltiples compuestos farmacológicos encaminados al control del peso corporal.  Estos se pueden resumir como sigue: 13

1. Estrategias para reducir la reabsorción de energía

Utilizando compuestos de acción local se disminuyen los efectos secundarios a nivel sistémico.  Este es el mecanismo de acción de medicamentos como el orlistat y de los suplementos nutricionales que se encuentran a la venta en la actualidad (chitosan, glucomanan, psyllium, etc.), que buscan atrapar la grasa en el tracto gastrointestinal para evitar su absorcion.

TIPO

Compuesto

Fase de Investigación

Inh. Lipasa Pancreática

Orlistat

Cetilistat

GT 389-255

Disponible

Fase III

Fase I (2004)

Inh. MTP intestinal

Lomitapide

Dirlotapide

SLX 4090

Fase III

Uso Veterinario

Fase II

Inh. DGAT1 y MGAT

Inh DGAT 1

Inh MGAT

Fase I

—–

Inh. SGLT 2

Serglifozina

Canaglifozina

Remoglifozina

Fase II

Terminó Fase III

Fase I (2008)

Modulación Selectiva de Microbiota Intestinal

 

——

 

——

1.1. Inhibidores de la lipasa pancreática:

A este grupo pertenece el Orlistat, descrito anteriormente.  Actualmente hay un compuesto en fase III de investigación clínica, el Cetilistat, en el cual se ha visto igual eficacia que el orlistat pero una mejor tolerancia a nivel gastrointestinal.

 1.2. Inhibidores del MTP intestinal:

La MTP (microsomal trygliceride transfer proteine) intestinal es un acompañante esencial para el ensamble de ApoB, en la formación de las lipoproteínas. Actualmente se encuentran en investigación la Limotapida (terminó fase III en agosto de 2011) y otro compuesto, el Dirlotapide, se está utilizando para manejo de la obesidad animal, particularmente en perros. 

 1.3. Inhibidores de la DGAT 1 y MGAT:

La DGAT es la enzima que cataliza el último paso de la síntesis de triglicéridos (Diacilglicerol-aciltransferasa).   En la actualidad se están desarrollando compuestos que inhiben estas enzimas, ya que se ha visto la influencia de la DGAT 1 en la formación de las VLDL y la DGAT 2 en la esteatosis.  Se encuentran en investigación como antidiabéticos, pero se ha encontrado que al inhibir la absorción intestinal de triglicéridos producen también disminución del peso.

La MGAT (Monoacilglicerol aciltransferasa) cataliza la formación de diacilglicerol, desde el monoacilglicerol y un acido graso.  Esta enzima se encuentra en hígado, intestino delgado, colon, estómago y riñón.  La función de inhibir esta enzima afecta la absorción de la grasa de la dieta en el intestino delgado, catalizando la re-síntesis de triglicéridos en los enterocitos.  Existe preocupación respecto a que podría aumentar la concentración de monoacilglicerol y ácidos grasos en el enterocito, por lo cual no ha progresado la investigación de estas sustancias.

Dentro de las estrategias farmacológicas que utilizan éste mecanismo de acción se encuentra también la modulación selectiva de la microbiota intestinal, teniendo en cuenta que las bacterias intestinales tienen un importante efecto en el peso corporal, lo que se ha podido comprobar con el uso concomitante de antibióticos como la vancomicina + gentamicina.  Esta propuesta se basa en el aprovechamiento de energía por parte de la microflora y su producción de ácidos grasos de cadena corta que interactúan con los receptores GPR-41 y GPR-43.   Esto además produce un cambio en el balance pro/antiinflamatorio en el intestino.   A pesar de ser, en teoría, una estrategia efectiva, en la actualidad no se están llevando a cabo investigaciones en este campo.

 2. Estrategias que buscan la reducción del apetito o inducción de la saciedad

La modulación del comportamiento alimentario resulta una tarea muy compleja, debido a que éste responde a múltiples estímulos: el apetito, la estimulación sensorial, la estimulación hedonista (placer), respuesta al estrés, interacción social, aburrimiento, etc.

Existen diferentes vías moduladoras de estos estímulos, que actúan antes y durante la ingesta, como el sabor, olor, temperatura, textura de los alimentos y otros efectos cognitivos.  Después de ingerir los alimentos, las vías moduladoras son la distensión gástrica, el vaciamiento gástrico, la liberación de hormonas intestinales y las señales neuronales vagales.  Estas dos últimas son las responsables de la inducción de la saciedad.

 2.1 Medicamentos que actúan en la detección de nutrientes en TGI y el envío de señales al SNC

TIPO

Compuesto

Fase de Investigación

Agonistas GPR 119

—–

Iniciando

Moduladores Sistema endocanabinoide (CB1)

Rimonabant

LH 21

TM 38837

Retirado

Terminó Fase I (2010)

—–

Agonistas Amilina

Pramlintide

Pr + Metreleptina

Davalintide

Disponible

Fase II

Fase II (2009) – Suspendido

Análogos PYY

Obinepitide

Fase II (2008) – Suspendido

Análogos PP

TM 30339

PP + PYY

Fase II

Fase I/II

Análogos  GLP-1

Exenatide   (Byetta)

Exenatide   LAR

Liraglutide

NN9924   (Oral)

Disponible (DM)

Fase III

Disponible (DM)

Fase I

 

Oxintomodulina

TKS 1225

?

 

Agonistas CCK

GI 181771

Fase II – Suspendida

 

Bloqueadores Ghrelina

Bloq GHS R1a

NOX B11

Vacuna Anti Ghrelina

No Fase Clínica

No Fase Clínica

No result. en humanos

 

Análogos Leptina

Pralimtide + Metreleptina

Fase II

 

           

Agonistas GPR119

Disminuyen peso corporal por aumento del AMP cíclico intracelular, lo que aumenta la secreción de GLP1 por las células enteroendocrinas.  Lo anterior lleva a una disminución de la glicemia sin llegar a causar hipoglicemia, disminuye la ingesta de alimentos y disminución en la progresión de la diabetes.

 Moduladores del Sistema Endocanabinoide

Este sistema modula la ingesta y el metabolismo de la energía en diferentes niveles: desde los receptores del TGI hasta la regulación de las señales hedonistas en el cerebro.  Era utilizado en el pasado para sobrevivir periodos de escasez de alimentos.  Los fármacos desarrollados hasta el momento (Rimonabant) tienen como inconveniente ser agentes irreversibles que actúan en los receptores del SNC, pero son poco selectivos, actuando también por fuera de este, lo que causa efectos secundarios importantes como depresiones severas con aumento de los intentos suicidas, por lo cual fue retirado del mercado.  Los que se encuentran ahora en investigación son más lipofílicos, lo que disminuye la concentración en SNC.

 Agonistas de la Amilina

La amilina es liberada por el páncreas junto a la insulina, pero tiene el inconveniente de producir aumento en las fibras amiloides lo que deteriora el páncreas.  Los análogos sintéticos no tienen este efecto y  fueron desarrollados inicialmente como antidiabéticos; posteriormente se encontró su efecto en la disminución del peso corporal.

 Análogos del PYY

El péptido YY (tirosin-tirosina) es sintetizado por las células enteroendocrinas distales.  Es el principal mediador del reflejo de freno ileal, un mecanismo de retroalimentación que enlentece el vaciamiento gástrico y el tránsito intestinal en respuesta a la llegada de nutrientes al intestino delgado distal.  Sus análogos sintéticos contribuyen a la disminución de peso al modular el gasto de energía.  Al administrar PYY se disminuye la ingesta de alimentos.

 Análogos del PP

El Polipéptido Pancreático es secretado por el páncreas y en menor proporción por el cólon.  Los niveles de éste se incrementan después de la ingestión, siguiendo una curva bifásica proporcional a la carga calórica.  Su concentración aumenta por 6 horas, manteniendo la saciedad y por ende disminuyendo la ingesta.

 Análogos del GLP-1

El GLP-1 (péptido similar al glucagón) es la hormona con el objetivo terapéutico más prometedor para el manejo del peso.  Su administración disminuye la ingesta con un efecto dependiente de la dosis. El principal inconveniente de esta es su vida media ultracorta, de 1 a 2 minutos, lo que se ha tratado de evitar con la preparación de análogos más estables (con mejor resultado en la disminución de peso) o con la inhibición de la DPP4, que cataliza el desdoblamiento del GLP-1.

 Oxintomodulina

Esta hormona comparte aminoácidos con el GLP-1, por lo que tiene afinidad con su receptor y causa disminución en la ingesta, aunque en menor proporción.

 Agonistas CCK

La saciedad inducida por colecistoquinina es mediada por receptores CCK1.  Al administrar análogos de CCK hay disminución en la ingesta de alimentos pero se obtiene poco efecto en la disminución del peso, pues se ha visto aumento en la frecuencia de la toma de alimentos. 

 Bloqueadores de la Actividad de la Ghrelina

La ghrelina estimula el deseo de comer. Es liberada por las células oxinticas y actúa en los receptores 1ª del Secretagogo de la hormona del crecimiento.  Los estudios con esta sustancia aun no han mostrado efectividad.

 Análogos de la Leptina

Han fallado porque la mayoría de obesos tienen resistencia a la leptina.

 2.2. Medicamentos que actúan en la neurotransmisión y en los receptores del SNC

TIPO

Compuesto

Fase de Investigación

Moduladores de la disponibilidad local de DOPA, 5-HT,   NE

Fentermina + Topiramato

Bupropion + Naltrexona

Bupropion + Zonisamine

(Qnexa) T – Fase III

(Contrave) T – Fase III

(Empatic) I – Fase III

Ligandos de Rcpt 5-HT: Agonistas 5HT 2C

Lorcaserin

(Lorqess) T – Fase III

Aún no aprobado por FDA

Ligandos de Rcpt 5-HT: Agonistas 5HT  6

—–

Iniciando

Ligandos Dopaminérgicos

GSK  598809

Fase I

Agonistas MC4R y Antagonistas MCH-R1

MK 0493

NGD 4715

BMS 830216

Fase II

Fase II

Fase II

Antagonistas Rcpt H3

HPP 404

SCH 497079

Fase I

Fase II

Antagonistas NPY

Velnepirit

Fase II

Inhibidores AgRP

TTP 435

Fase II

Inhibidores PTP 1B

MSI 1436

Fase I (2007)

 Ligandos dopaminérgicos

Aunque aun no se consideran como buenos blancos de investigación, hay actualmente uno en desarrollo para el manejo de las comidas compulsivas.

 Agonistas MC4R y Antagonistas de MCH-R1

El gen que codifica la propiomelanocortina codifica también varios péptidos anorexigénicos que pueden activar varios subtipos de receptores de melanocortinas.  Esta sustancia juega un importante papel en la regulación  central del balance de energía, aunque tiene importantes efectos cardiovasculares secundarios. 

 3. Compuestos que intentan reducir la masa grasa

Estos buscan aumentar el gasto de energía por medio de la reducción o redistribución del tejido adiposo, utilizando la termogénesis adaptativa generada por las mitocondrias del músculo esquelético y de la grasa parda como respuesta a un estímulo externo.  Las sustancias que se encuentran en este grupo son:

TIPO

Compuesto

Fase de Investigación

Agonistas de Rcpt B3 Adrenérgicos

 

——

No función en humanos

Miméticos selectivos de Hormonas Tiroideas

KB 141

KB 2115

Fase I

Fase I

Análogos Hormona del Crecimiento

AOD 9604

Suspendida en 2007

Inh. 11B HSD1

INCB 13739

Fase I

Activadores Sirtuin 1

Resveratrol

Fase II/III

Diazóxido

—-

Liberación Controlada

Disponible    (Hipoglicemia)

En desarrollo

Inhibidores de Angiogénesis en TAdip

ALSL 1023

En desarrollo

Activadores TGR5

—–

No han llegado a fase clínica

 Agonistas de los receptores B3 adrenérgicos

Estos se encuentran en los adipocitos y otros tejidos.  Son reguladores  de la lipólisis y oxidación de  los ácidos grasos.  Los estudios que se han realizado no han alcanzado las expectativas, por lo cual se piensa que estos receptores se encuentren en una menor cantidad en los humanos.

 Miméticos selectivos de las Hormonas Tiroideas

La hormona tiroidea estimula la termogénesis adaptativa y la lipolisis, sin embargo no se utiliza como medicamento antiobesidad debido a los importantes efectos secundarios que genera.  Se ha desarrollado un receptor selectivo de hormona tiroidea del subtipo B que puede tener potencial como antiobesidad y/o hipolipemiante.

 Inhibidores de la angiogénesis

Esta es una opción para disminuir el tejido graso, frenando su crecimiento.  El desafío es encontrar un agente que utilice el tejido adiposo como blanco, para “derretir” la grasa.

 TGRS

Esta es una proteína G acoplada a un receptor y activada por los ácidos biliares.  Se encuentra en hígado, músculo, intestino y tejido adiposo pardo.  Se ha observado que al activar este receptor se aumenta el gasto de energía, se disminuye la obesidad inducida por la dieta y se aumenta la liberación de GLP-1.  Hasta ahora se está iniciando la investigación en este campo y los resultados se ven promisorios, sin embargo los estudios no han llegado a la fase clínica. 

 CONCLUSIONES

  • El tejido adiposo tiene un importante papel en la fisiopatología del síndrome metabólico, por su capacidad de secreción de sustancias proinflamatorias que tienen efecto directo sobre la resistencia a la insulina, el sistema fibrinolítico y la adhesión de las células endoteliales a la pared vascular.
  •  Entender el balance de energía es necesario para lograr efectos positivos en la disminución del peso corporal. 
  • Hay indicaciones muy precisas para cada tipo de manejo de la obesidad. 
  • En la actualidad hay intensa investigación respecto a los fármacos antiobesidad, lo que deja ver la posibilidad de un futuro promisorio para esta condición.
  • El orlistat es en la actualidad el único fármaco aprobado para este fin en nuestro país.
  • Es necesario vigilar los reportes preliminares que se van publicando sobre los estudios que se están llevando a cabo en la actualidad  acerca del uso combinado de los fármacos existentes. 

REFERENCIAS


[1]World Health Organization (WHO). Health topics: Obesity. Consultado el 10/10/2011 en http://www.who.int/topics/obesity/en/

[2] World Health Organization (WHO). Obesity and overweight. Fact sheet N° 311. Updated March 2011. Consultado el 10/10/2011 en http://www.who.int/mediacentre/factsheets/ fs311/en/index.html

[3] Encuesta Nacional de la Situación Nutricional en Colombia (ENSIN) 2010.  Resumen ejecutivo. Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs311/en/index.html

[4] Salem V; Bloom S. Approaches to the Pharmacological Treatment of Obesity: Definition & Scope of the Problem.  Expert Rev Clin Pharmacol. 2010;3(1):73-88.  Posted: 02/04/2010 in http://www.medscape.com/ viewarticle/714793

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[7] Wadden T, Berkowitz R, Womble L, Sarwer D, Phelan S, Cato R et al. Randomized Trial of Lifestyle Modification and Pharmacotherapy for Obesity. N Eng J Med 2005;353(20):2111-2

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[9] James WP, Caterson I, Coutinho W, Finer N, Van Gaal L, Maggioni A, et al.  Effect of Sibutramine on Cardiovascular Outcomes in Overweight and Obese Subjects. N Engl J Med 2010;363(10):905-17

[10] US Food and Drug Administration. FDA Drug Safety Communication: FDA Recommends Against the Continued Use of Meridia (sibutramine). http://www.fda.gov/Drugs/DrugSafety/ucm228746.htm

[11]US Food and Drug Administration. FDA Drug Safety Communication:  Completed safety review of Xenical/Alli (orlistat) and severe liver injury http://www.fda.gov/Drugs/DrugSafety/Postmarket DrugSafety InformationforPatientsandProviders/ucm213038.htm

[12] Torregrosa L, Tawil M. Cirugía Bariátrica: Una alternativa en el tratamiento de la obesidad mórbida. Universitas Medica 2003; 44(3): 138-143

[13] Witkamp R. Current and Future Drug Targets in Weight Management. Pharm Res (2011) 28:1792–1818 DOI 10.1007/s11095-010-0341-1