ADOLESCENTES Y FAMILIA

ADOLESCENTES Y FAMILIA

ACTA REUNIÓNDE EQUIPO MEDICINA FAMILIAR

SEPTIEMBRE 22 DE 2011

KAREN LORENA RINCON RAMIREZ . RESIDENTE I MEDICINA FAMILIAR

 PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

TUTOR: DRA LUZ HELENA ALBA TALERO

INTRODUCCION

En la etapa adolescente y juvenil, uno de los componentes fundamentales del apoyo social es la familia, de los recursos adicionales son el grupo de pares o amigos y la institución educativa. En la actualidad la familia compite con otros mecanismos socializadores tradicionales y no tradicionales, tales como los medios masivos de comunicación y actividades juveniles.

La adolescencia es un periodo prolongado, de ajustes y en ocasiones se enfrenta dificultades para que la sociedad ayude a integrar y brindar oportunidades viables para los jóvenes. El hogar y la familia constituyen elementos centrales de realidades cotidianas, tanto en un sentido negativo como positivo; un tercio de los adolescentes manifiestan tener problemas familiares.

DESARROLLO DEL TEMA

Con las diferentes transformaciones sociales de fines del siglo XX y sus profundos efectos sobre la familia, se crea un reto crucial frente al desarrollo sano de los adolescentes. Las funciones familiares son importantes para el proceso de socialización, desarrollo y bienestar de los adolescentes con sus familias; el cumplimiento o no de estas funciones, puede desencadenar factores de riesgo o factores protectores; se han señalado las siguientes cinco funciones y responsabilidades familiares relacionadas entre sí:

a) Provisión de los Recursos: Esta función incluye la obtención del conjunto de recursos que son indispensables para satisfacer las necesidades básicas para la supervivencia del grupo familiar; ejemplos son suministrar techo seguro, alimentación adecuada, suministrar servicios médicos, dentales y de salud mental. También incluye el cuidado de los hijos por parte de los padres, que trasciende la obtención de recursos materiales.

b) Protección de los Jóvenes: Son la serie de funciones de protección básica de los hijos frente a amenazas provenientes del ambiente físico, de otras personas, grupos o instituciones. Los adolescentes toman nuevas responsabilidades como desempeño de trabajos, participación en diversos grupos sociales, manejo de pequeñas cantidades de dinero. Estas situaciones exponen a los jóvenes a un creciente grupo de influencias culturales y riesgos psicosociales, como el uso de bebidas alcohólicas y sustancias psicoactivas, actividad sexual, presión de los pares, las cuales son fuentes de conflictos familiares, de intensos temores y angustias por parte de los padres. La manera eficaz de cumplir esta función es a través de la vigilancia de su conducta y la enseñanza de estrategias de autoprotección.

c) Vigilancia por parte de los padres: Se refiere al conocimiento, la toma de decisiones y la supervisión de la conducta y de los acontecimientos que tienen lugar en la vida de los hijos. Se ha evidenciado que el cumplimiento de esta función familiar se asocia con menores tasas de actividad sexual, abuso de alcohol y de sustancias psicoactivas, deserción escolar y delincuencia juvenil. Cuando los padres tienen un interés activo por la vida de sus hijos, con la disposición tanto de hacer cumplir las reglas familiares básicas como de discutir con amplitud y claridad los temas que les preocupan a los adolescentes se sienten más acompañados y seguros.

d) Orientación y promoción del desarrollo: ésta es la función que comprende la guía y el cuidado de todos los componentes del desarrollo de los hijos, incluye aspectos cognoscitivos, sociales, emocionales, físicos y espirituales. Es importante que los padres compartan información y fijen claramente los límites de la conducta de los hijos por medio de estímulos y sanciones. Se ha evidenciado que ésta función se logra mejor en un ambiente familiar caracterizado por una relativa calidez o cercanía emocional en la relación padres-hijos. Es beneficioso que los padres comuniquen con claridad sus exigencias y expectativas, manteniendo un cumplimiento de las reglas, dentro de un ambiente democrático, donde se respeten la opinión de los jóvenes y se negocia con ellos.

e) Los efectos del cambio familiar sobre el desarrollo de los adolescentes y de los jóvenes: Los niveles socioeconómicos y sus consecuencias psicosociales y culturales condicionan fuertemente el grado de apoyo que se le pueda brindar al crecimiento y desarrollo de los hijos. En el caso de las familias de niveles socioeconómicos superiores los factores con mayor impacto son la reducción en el tamaño promedio de los grupos familiares, el cambio en el papel social de la madre y el aumento de las separaciones conyugales. En contraposición la pobreza está asociada con desorganización familiar, hacinamiento y promiscuidad; estas situaciones afectan las funciones familiares de protección del desarrollo del adolescente.

Otro de los aspectos importantes a tener en cuenta en la relación de familia- adolescencia, es la perspectiva de los jóvenes respecto a la interacción familiar. Los principales problemas a este respecto se agrupan en las siguientes categorías:

• Interacción entre los miembros de la familia: Se da privilegio a la calidad de la relación. En este aspecto se incluyen las escasas muestras de afecto de los miembros de la pareja adulta entre si y hacia los hijos. Se ha encontrado que a los adolescentes les molesta tanto la conducta sobreprotectora o represiva de los padres como la excesivamente permisiva.

Comunicación Interpersonal: Se caracteriza por el diálogo pero escasa comunicación real en el contacto con los padres, debido a que no se enfrentan los temas más candentes en forma directa. Los tiempos de comunicación familiar son escasos y por lo general se dejan para las horas de la comida, en ocasiones cada uno de los integrantes de la familia tienen horarios diferentes.

Estímulos y sanciones: Es básicamente la percepción negativa de los adolescentes con los permisos; donde se encuentra la desconfianza excesiva por parte de los padres, la falta de claridad de las reglas y su inconsistencia por consiguiente. Otro aspecto importante es la falta de estímulos positivos y que por el contrario se recurra a la burla o la comparación.

Intimidad: Hace referencia a la falta de privacidad de los jóvenes, que va más allá de los problemas de espacio físico, se refiere más bien a espacio de respeto por sus propios intereses y preocupaciones.5

Tal vez el hecho más importante es el reconocimiento de la existencia de Factores de Riesgo en el ámbito familiar, económico y psicológico, que permiten identificar comportamientos o conductas de riesgo y los factores protectores que pueden actuar como escudo para favorecer el desarrollo de los jóvenes. El Riesgo puede comprometer la salud, el proyecto de vida y la supervivencia propia y de otros; se detectan entre estos comportamientos la deserción escolar, el embarazo precoz, el suicidio, la violencia y el abuso de sustancias psicoactivas, tabaquismo y alcohol.56  

Por lo que las interacciones familiares se pueden corroborar como un factor de apoyo de socialización y de desarrollo del adolescente desde un punto de vista positivo o negativo, por lo tanto los Programas deben estar dirigidos a prevenir y tratar conductas de riesgo específicas de los jóvenes y las familias. Estos diversos programas deben incluir Modelos de Consejería, que se basen en la Planificación de intervenciones personalizadas con reuniones individuales y grupales, evaluación del perfil único de las necesidades de intervención y la formulación de un plan de intervención. Con el fin de tener los objetivos individuales y articulados que le permitan al interventor interaccionar con la familia entorno a temas varios. La organización se hace en función de:

1) ADOLESCENTES: Identificando los Factores de Riesgo fundamentalmente en:

 • Estado del Adolescente con respecto a las normatividades.

• Participaciones Sociales

• Problemas sobre las Conductas de Riesgo

• Identidad Racial y Cultural

2) PADRES

• Competencia sobres las diferentes Prácticas de Crianza

• Apoyo y coherencia en la fijación de límites y disciplinas

• Regular seguimiento en la asistencia escolar

• Control del comportamiento de los adolescentes fuera del hogar

3) FAMILIA

• Aumento de la Cohesión Familiar

• Habilidad para resolver problemas

• Claridad entre la comunicación y roles

4) MODELOS EXTRAFAMILIARES

• Desarrollar la colaboración entre todos los sistemas sociales a los que pertenece el adolescente como: escuelas, actividades recreativas, etc.

• Conocimiento de los padres sobre los amigos de los adolescentes, sus ocupaciones posterior al egreso escolar y las actividades en grupo

• Factores de estrés urbano en la vida cotidiana de los adolescentes.

CONCLUSIONES

• Es un verdadero aporte en el desarrollo del adolescente la búsqueda de Factores de Riesgo en el ámbito económico, familiar y psicológico; permitiendo reconocer la existencia de comportamientos o conductas de riesgo.

• Los Factores Protectores pueden actuar como un escudo para favorecer el desarrollo de los jóvenes.

• Un Factor o Comportamiento puede producir efectos negativos o positivos según la circunstancias; o dicho de otra de manera, puede favorecer o perjudicar el desarrollo psicosocial del adolescente.

• No existe una fórmula mágica para poder ayudar al desarrollo psicosocial del adolescente, simplemente es buscar los factores que se puedan potenciar para ayudarlo y que factores de riesgo se pueden minimizar o anular quitándole fuerza, por medio de los diferentes mecanismos que se tengan al alcance, se debe hablar, indagar e individualizar.

• La familia es un importante pero no es un determinante del cien por ciento del desarrollo que va tener más adelante, pero hay situaciones complejas que está con la predestinación de tener un comportamiento determinado porque es lo que ha visto y en ocasiones la única posibilidad que tiene para subsistir.

BIBLIOGRAFIA

1. Journal of Abnormal Child Psychology, Cumulative Risk Across Family Stressors: Short- and Long-Term Effects for Adolescents, Rex Forehand, Vol. 26, No. 2, 1998, pag. 119-128.

2. Behavior Therapy, The Family Check-Up With-Risk Young Adolescents Preventing Early-Onset Substance Use by Parent Monitoring, Vol. 34, 2003, Pag. 553-571.

3. The family Environment and Adolescent Well-Being: Exposure to Positive and Negative Family Influences. Aufseeser Dena, June 2006.

4. Indian Journal of Social Science Researches, Role of family Environment in Social Adjustment of Adolescent Girls in Rural Areas of Eastern U. P. Suman Bhanot, Vol. 6, No. 2, Oct., 2009, pp. 109-112.

5. Preventing Chronic Disease, Public Health Research, practice and Policy, Adolescent Girls’ Weight-Related Family Environments, Minnesota, Katherine W. Bauer, VOLUME 8: NO. 3, Pag 1 – 11.

6. La salud del adolescente y del Joven, OPS, Publicación 552. 1995

7. El Niño Sano, Ed. Medica Panamericana, Posada Alvaro, 3 Edición, 160-171, 237-250